Receta caldo de patas: Sabor ecuatoriano en tu mesa
Descubre la deliciosa receta caldo de patas de forma natural. ¡Prepárala hoy y sorprende a todos con su sabor!
Ingredientes de la receta:
El caldo de patas es una de las joyas de la gastronomía ecuatoriana, un plato que no solo reconforta el cuerpo, sino que también evoca memorias y tradiciones familiares. Esta sopa, rica en sabor y nutrientes, combina la gelatina de las patas de res con una mezcla de hierbas aromáticas y otros ingredientes que la convierten en una delicia irresistible. Ideal para compartir en reuniones familiares o disfrutar en un día frío, el caldo de patas es un plato que representa la calidez y hospitalidad de la cocina ecuatoriana.
Ingredientes
- 2 patas de res
- 1 kilogramo de mote
- 2 kilogramos de papas
- 1 taza de maní tostado
- 1 taza de leche
- 2 cebollas blancas
- 4 dientes de ajo
- 2 cucharadas de culantro
- 1 manojo de cilantro
- 1 rama de cebolla
- 1 ½ litro de agua
- 2 cucharadas de aceite
- 1 pizca de sal
Preparación
- Comienza colocando las patas de res en una olla de presión junto con trozos de cebolla y cocina hasta que estén tiernas.
- Una vez cocidas, retira las patas y córtalas en pedazos, reincorpóralas al caldo junto con ramas de cebolla y culantro picado.
- Mientras tanto, cocina el mote y las papas por separado hasta que estén suaves.
- En una licuadora, mezcla la leche con el maní tostado y reserva esta preparación.
- En una sartén con un poco de aceite, sofríe la cebolla y el ajo picados, luego añade la mezcla de maní, sal y deja hervir durante unos 5 minutos.
- Agrega el sofrito al caldo con las patas y ajusta el sabor según tu preferencia.
- Para servir, presenta el caldo de patas bien caliente, acompañado de mote, papas y espolvorea cilantro fresco por encima.
- ¡Disfruta de esta receta sabrosa y reconfortante en cualquier ocasión!
Para realzar aún más el sabor de tu caldo de patas, puedes experimentar añadiendo un toque de ají o limón al momento de servir. Este plato es perfecto para compartir en familia, así que no dudes en preparar una buena cantidad. Recuerda que la clave está en la paciencia y en dejar que los sabores se integren bien. ¡Buen provecho!



